MITOS y VERDADES sobre perder la Virginidad 🤔 Nadie te había dicho que LLORARÁS por…

Seamos realistas: a pesar de todo lo que se discute y habla en diferentes medios de comunicación, existen muchos conceptos erróneos sobre la virginidad. 

¿Con qué frecuencia has encontrado libros, películas, programas de televisión o incluso escuchado de tus propios amigos decir cuándo debes perderla, cómo, con quién y la manera en que tienes que sentirte?

¿Cómo saber las verdaderas respuestas a estas preguntas? Perder la virginidad es diferente para cada persona y estamos aquí para exponer algunos de los mitos más comunes con referencia a este tema:

1. Te dolerá, sangrarás y no hay forma de que te sientas bien.

Uno de los hechos más comúnmente aceptados acerca de perder la virginidad es que te molestará mucho. Sin embargo, hay buenas noticias: si bien no hay garantía de que no habrá dolor, perderla no debería ser sinónimo de un daño paralizante.

El malestar de la primera vez generalmente se debe a dos grandes culpables: los nervios y la preparación inadecuada.

2. Será un evento monumental que lo cambiará todo.

Nos han hecho creer a lo largo de la historia de la humanidad, que perder la virginidad es un rito de iniciación, después del cual evolucionaremos a una mujer completa o con más experiencia.

¿Pero adivina qué? Es posible que te despiertes a la mañana siguiente de hacer la hazaña y no sientas nada en absoluto… Es totalmente normal y está bien.

3. Tiene que ser con alguien a quien amas.

Desacreditar este mito es fácil. Cualquier oración que comience con: “Tu primera vez debería ser con…” es probablemente una instrucción que no necesitas escuchar.

Claro, hay muchas formas de terminar esa oración que podrían ser correctas, pero solo tú puedes llenar el espacio en blanco. Muchos desean estar enamorados de la persona con la que lo hacen por primera vez, mientras que otras no. 

Alerta de spoiler: está bien en ambos sentidos, siempre y cuando te sientas cómodo.

4. Hay una definición establecida de virginidad, y solo puedes perderla una vez.

La frase “perder la virginidad” a menudo se dice sin pensarlo mucho. Generalmente, se indica cuando una chica tiene relaciones y su himen se rompe, ¿verdad?

No necesariamente. Permítenos desmentir este mito rápidamente. Definir la virginidad como tener un himen intacto es limitante, excluyendo a aquellas que nacieron sin uno o que se lo desgarraron antes de tener relaciones, ya sea teniendo un accidente o tocándose más fuerte de lo normal.

Sacando el himen de la ecuación, la definición por excelencia sería que una virgen es alguien que nunca ha tenido intimidad con otra persona. 

5. Visitar al ginecólogo podría afectar tu virginidad.

Ir a tu primer examen ginecólogo a menudo trae ansiedad. A pesar de ello, hay un concepto erróneo que lo rodea. Los exámenes ginecológicos existen para garantizar la salud reproductiva. Por ello, te recomendamos una inspección cuidadosa de tus genitales externos como parte de la rutina de atención médica. Así como, hablar sin tabúes con tu doctor acerca de tu cuerpo y vida placentera.