Los orgasmos espontáneos ocurren sin ninguna estimulación sensorial o toque físico.

Pueden presentarse como una breve y solitaria explosión o resultar en un flujo continuo de espasmos que siguen y siguen. Aunque parezca que surgen de la nada, los expertos en salud íntima han identificado algunos factores subyacentes que pueden desencadenar esta respuesta corporal.

Mientras que muchos experimentan los orgasmos espontáneos y ocasionales y pueden encontrarlos placenteros, para otros son completamente no deseados y una fuente de angustia. Las sensaciones llegan en momentos inoportunos o inadecuados. Y esto puede afectar gravemente la capacidad de una persona para dormir o completar sus tareas cotidianas.

Pero ¿qué tan común es que ocurran?

Los números exactos han sido difíciles de precisar debido a la naturaleza del problema. Y conociendo que los clímax espontáneos son una fuente de vergüenza para algunos, hace aún más complicado encontrar pacientes dispuestos a dar sus testimonios y participar en los diversos estudios o investigaciones.

¿Qué lo causa?

La fuente exacta no siempre está clara, pero se han identificado algunos elementos que pueden estar ocasionándolos. Atento a los siguientes:

1. Por fármacos.

Existen casos de explosiones de placer espontáneos causados ​​por ciertos medicamentos, incluida la rasagilina, un fármaco comúnmente recetado para la enfermedad de Parkinson. También se han vinculado los inhibidores de la serotonina, que se usan para tratar la depresión.

2. Al caminar.

Cuando tus músculos abdominales inferiores están agotados por un ejercicio extenuante, ya sea, levantar pesas o andar mucho tiempo en bicicleta, se podría desencadenar en tu cuerpo una sensación de calor y placer, sin necesidad de los toques pasionales.

Si bien todavía hay mucho que aprender acerca de por qué exactamente ocurren este tipo de llegada al clímax, los más estudiados afirman que es simplemente porque la pelvis se frota contra un objeto por determinado tiempo o las piernas se contraen haciendo presión.

3. Por miedo.

Normalmente, la tensión, el estrés y la ansiedad no inhiben a una explosión de placer, especialmente en las mujeres. Sin embargo, es bien sabido que algunas personas, pueden llegar al clímax apretando repetidamente su ingle o muslos.

Y cuando hablamos del temor, una posibilidad es que lo estuvieran haciendo inconscientemente en respuesta al mismo. El estímulo físico es suficientemente fuerte como para superar el efecto inhibidor y desencadenarlo.

4. Al cepillarse los dientes.

Un espasmo inducido por esta simple actividad es uno de los casos más extraños. Se tiene conocimiento de un caso donde una mujer los experimentaba mientras se limpiaba sus dientes y eran tan poderosos que la dejaban en un estado de alteración temporal de la conciencia.

5. Por estornudos.

Si la idea te emociona por la temporada de las alergias, puede que te lo tengas que pensar dos veces. El vínculo entre el clímax y los estornudos es en realidad una condición médica, probablemente debido a un enlace defectuoso en el sistema nervioso autónomo. Ese es el que ejerce el control inconsciente de, entre otras cosas, la frecuencia cardíaca, la digestión y la dilatación de las pupilas. Así que, ten cuidado con lo que deseas.