¿Estás buscando maneras de arreglar tu vida íntima? Si bien comprar lencería o juguetes son algunas formas de hacerlo, hay una cosa que puedes poner en práctica y que no requiere que gastes nada de dinero… Sorprende a tu compañero de travesuras con una charla sucia.

Si te asustaste ante la sola idea de hablar como las personas que ves en las películas para adultos, lo más probable es que aún no lo hayas hecho. Después de todo, una vez que te abres e incorporas frases sucias en tu vida íntima, es posible que descubras que se volverá más satisfactoria. Esto se debe a que, además de excitar a tu pareja, las frases obscenas pueden informarle sobre lo que te gusta y lo que quieres que haga.

Con eso en mente, sigue a nuestro lado para aprender algunos detallitos sobre las conversaciones sucias en la habitación.

Antes de pronunciar una sola frase, habla con tu pareja sobre lo que le gustaría escuchar y cómo definitivamente no quiere que lo llamen. Hay personas que tienen palabras prohibidas y es mejor saberlo antes de cometer alguna locura.

Entonces… ¿Cómo debes empezar?

1. Por mensaje.

Si nunca antes has participado en una conversación sucia, puede parecerte incómodo o vergonzoso al principio. Incluso te será difícil pronunciar las palabras durante el delicioso. Por ello, te recomendamos comenzar estas conversaciones traviesas por mensaje de texto. Así puede ser igual de emocionante, pero sin la presión de estar cara a cara.

2. Por video.

Una vez que te sientas más cómodo diciéndole a tu pareja algunas palabras sucias, añade muestras de tu pasión por video a la mezcla. Por supuesto, ten en cuenta de a quien se los envías y cuida muy bien tu privacidad. De esta manera, podrás comunicarle a tu compañero y amante tus necesidades y deseos más secretos, pero con alguna barrera de protección.

3. Habla sucio en persona.

Como un último paso para conquistar esta manera tan única de encender el fuego en tu habitación, es enfrentarte frente a frente con tu pareja y dejar salir toda tu pasión. Pero tranquilo, no necesitas pasar de 0 a 100. Comienza suave y lentamente. Prueba con preguntas cortas o explícale a tu pareja lo que estás a punto de hacer y observa cómo reacciona.

El punto es que agregar conversaciones sucias en el momento de practicar el delicioso y no necesariamente tienes que replicar las frases agresivas que se usan en algunas cintas de video. Recuerda en todo momento que manteniéndolo simple y auténtico podrás llegar más lejos.

Si quieres conocer algunas frases para tus conversaciones sucias, aquí te daremos algunos ejemplos:

1. Describe lo que está pasando. Agrega algunos adjetivos o sé creativo con tus palabras.

2. Seducción e instrucción. Hazle saber a tu pareja lo que quieres exactamente que haga. Logra tu deseo a través de conversaciones candentes que van más allá de las habituales.

3. Hazle preguntas. Cuestiónale si lo que haces le gusta o en qué parte de su cuerpo prefiere que centres tu atención.

Para finalizar, ¿Cómo puedes hablar sucio con más confianza?

El truco para hacerlo es no quedar atrapado en tu cabeza, pensando que solo hay una forma de describir la situación. No hay una manera “correcta” de hablar sucio. Pero es crucial obtener el consentimiento y discutir las palabras que te excitan. Definir lo que está prohibido es tan importante como lo que susurras en su oído.

Y como en todo, la práctica hace al maestro. Aunque tu charla sucia puede parecer un poco forzada al principio, cuanto más la hagas, mejor te irá.