Esta parte de tu Cuerpo puede volver loco a cualquier HOMBRE en la cama

Cuando piensas en los órganos que se orientan a la intimidad, tu mente puede desviarse hacia las partes más traviesas que están entre tus piernas. Sin embargo, deberías enfocarte en otra zona que alberga mucha sensualidad… ¡tu mente!

El verdadero catalizador de la actividad erótica para cualquier persona es el cerebro y no los genitales. Es por eso que el lenguaje impulsado por la pasión, como el hablar sucio con tu pareja, es tan excitante. Cuando los amantes juegan a esto, están siendo impulsados por los órganos correctos.

¿Qué dice la ciencia?

Numerosas investigaciones científicas establecen el papel principal del cerebro en las actividades bajo las sábanas. El impulso pasional, por ejemplo, se origina en el hipotálamo, que es responsable de la producción de testosterona de los hombres. 

La amígdala, por otro lado, es un centro para el miedo en el cerebro. Ambas regiones afectan fuertemente la forma en que respondemos a las conversaciones más sensuales y la estimulación en general.

Por ejemplo, debido a que los hombres tienen un hipotálamo más grande, producen más testosterona. Esto explica por qué el impulso masculino a menudo supera al de las mujeres, por qué ellos tienden a iniciar el contacto y por qué son menos cautelosos acerca de a quiénes toman como parejas íntimas. Por el contrario, quienes buscan un papel de sumisión, se guían más por su amígdala.

Hablar sucio logra la excitación porque está afinado para estimular las partes correctas del cerebro. Alimenta nuestra necesidad de conversación íntima y lujuria por la actividad sensual. 

Proporciona una experiencia de múltiples capas que se extiende más allá del simple contacto físico. Funciona porque es el delicioso a través de la sugerencia, y para nuestro cerebro, puede ser tan poderosa como la ejecución total.

Descubre tu placer y el de tu pareja

Date tiempo para conocer a tu cerebro como un órgano más sensual del que pensaste. Ve qué te ayuda a concentrarse en el momento romántico y en tus propios sentimientos de empoderamiento. Fíjate también qué factores hacen que te enfríes o te calientes más rápido. Algunas de las prácticas orientadas al cerebro pueden no funcionar para ti, mientras que otras podrían mejorar tu vida divertida bajo las sábanas.

Todos somos diferentes, pero lo único que te instamos a considerar es que practiques ser intencional con tu cerebro durante cualquier situación de deleite.

Con suficiente capacidad intelectual, el placer es absolutamente posible.

Si comienzas a entrenar a tu mente para recibir goce intencionalmente, es probable que tu cuerpo también sea receptivo. Confiando en los patrones que ya usas, en realidad puedes mejorar tus momentos del delicioso.

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